Por cierto, ¡este calvo tan inflado no es otro que Johnny Sins! El dueño de una de las pollas más grandes de la industria del porno. Así que esta joven rubia tiene mucha suerte de entrar en esta industria protagonizando con semejante actor de una vez. Pero podemos ver que el rodaje no es fácil para ella. Durante toda la película casi no puede decir una palabra, ya que la enorme polla del calvo le penetra el coño a fondo, lo que le cuesta mucho esfuerzo para no gritar de dolor.
No me gusta mucho el porno casero, donde siempre hay un solo ángulo y básicamente no se ve nada. Esta es una buena excepción. Se filman dos cámaras bien colocadas, pero lo más importante es que la damisela está atenta a ellas y se ajusta.